martes, 1 de abril de 2014

"Guía de identificación de rapaces por restos óseos" en descarga directa.

Hace muy poco que se publicaba esta "Guía de identificación de rapaces por restos óseos" de Víctor García Matarranz y que ahora es posible conseguir gratuitamente gracias a que desde la página web del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente han colgado el libro para su descarga.

Este primer volúmen (en total serán tres) está dedicado a los restos óseos de las grandes rapaces ibéricas y es un manual muy práctico para identificar restos que se pueden encontrar en el campo o en colecciones museísticas. Entre las especies tratadas en este volumen se pueden encontrar el quebrantahuesos, los buitres leonados y negros, el águila real, el águila imperial, el águila perdicera, entre otros. Para las siguientes entregas quedan las rapaces de menos tamaño.

Podéis acceder al libro pinchando en la siguiente foto de la portada de la obra. Espero que la disfrutéis.

http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/publicaciones/guia-identificacion-rapaces-restos-oseos-1parte_tcm7-316904.pdf

A continuación os dejo la introducción de la obra donde se exponen los objetivos que se prentenden cubrir con esta obra tan práctica:

INTRODUCCIÓN

Esta guía pretende ser una herramienta de trabajo para aquellos que encuentren restos de aves y deseen llegar a determinar a qué especie pertenecen.

Existen numerosas y guías de identificación de aves por su plumaje, pero no es tan fácil encontrar información referente a la descripción de especies por su esqueleto, con el ánimo de ayudar a completar este campo se ha realizado este estudio.

Se trata de un acercamiento a la clasificación de algunas de nuestras especies amenazadas a través de sus restos óseos y pretende ser un documento de consulta ágil y rápido.

Está pensada para que se pueda utilizar en el campo, sin necesidad de recurrir a medidas que vayan más allá de la utilización de un metro y un calibre. Incluso éstos no serán necesarios, en muchos casos.

Por otro lado, para una correcta identificación se necesita una muestra más o menos grande de restos. En el caso de no disponer de ella habrá que recurrir a los especialistas que pueden hacerlo con un simple trozo de hueso.

Aunque la mortalidad de las rapaces se produce por múltiples fenómenos, suele ser bajo tendidos eléctricos donde mayor concentración de restos se puede encontrar.

El objetivo de este trabajo es animar a que se recorran estos tendidos y que se compruebe si hay restos de aves electrocutadas. De esta forma se podrá establecer la peligrosidad de las líneas y su impacto sobre las especies amenazadas.

Con ella el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente dota a los interesados de una nueva herramienta para la optimización de los fondos destinados a alcanzar los objetivos del Real Decreto 1432/2008 de 29 de agosto, por el que se establecen medidas para la protección de la avifauna contra la colisión y la electrocución en líneas eléctricas. Tratando de priorizar la corrección de forma correspondiente a su peligrosidad para la conservación de nuestra fauna.

Por eso se ha comenzado por las especies de aves más amenazadas que presentan un alto número de muertes por electrocución.

sábado, 22 de febrero de 2014

¿Qué es la población flotante?

En las aves rapaces, se llama población flotante a la fracción de la población que no se reproduce. Normalmente está formada por ejemplares inmaduros, que todavía no han alcanzado suficiente edad como para reproducirse y por ejemplares subadultos (que ya podrían reproducirse) e incluso por adultos que no han sido capaces de conseguir un territorio reproductor.

Esta población flotante es muy variable, por ejemplo, en las especies de tamaño pequeño que normalmente se reproducen en su primer año de vida, la población flotante puede ser muy pequeña. En cambio, en especies de mayor tamaño, que tarden mucho tiempo en alcanzar la madurez sexual, la fracción de la población que corresponda a este grupo flotante puede llegar incluso a ser mayor que la propia fracción reproductora.

Los quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) inmaduros hacen vuelon de dispersión de enormes distancias, estos jóvenes todavía no reproductores forman parte de la población flotante de esta especie.
¿Son importantes estas poblaciones flotantes? Obviamente sí y mucho. Frecuentemente en los estudios que se hacían de rapaces hasta hace unos años, la población flotante era casi siempre ignorada. Esto era debido a que son individuos mucho más difíciles de localizar que los reproductores que están ligados a un territorio definido. En muchas rapaces esta fracción de animales dispersantes no se ha conocido en profundidad hasta que se han hecho censos exhaustivos y hoy en día haría falta un esfuerzo mayor para conocer muchos datos que todavía se desconocen.

Normalmente los individuos jóvenes que conforman estas poblaciones flotantes pasan sus primeros años de vida dispersándose, a veces, a distancias muy grandes de los territorios donde han nacido. Esta dispersión juvenil es un elemento crucial para la dinámica, la trayectoria, la distribución espacio-temporal y la estabilidad de las poblaciones. Por lo general, las rapaces siente una querencia por el territorio donde han nacido y tras esta etapa dispersante vuelven a ese territorio o a zonas cercanas a él para reproducirse. A veces estos territorios están ocupados y, o bien no se reproducen, pasando a formar parte de la población flotante como hemos visto, o colonizan nuevos territorios de cría. Esta movilidad de los ejemplares dispersantes es importante porque se asientan en los territorios que más lo necesitan, es decir, donde no hay un exceso de población, lo cual tiende a una estabilidad en la población.

El plumaje de esta águila imperial ibérica (Aquila adalberti) nos indica que es un ejemplar inmaduro.
Conocer en detalle la población flotante de una rapaz es importante para establecer planes de conservación eficaces dado que  a veces los territorios de cría poco o nada tienen que ver con las zonas que ocupan estos individuos jóvenes. Por poner un ejemplo, típicamente un águila real o un búho real buscaran un terreno escarpado con importantes roquedos para instalar su nido pero las zonas por donde se suelen encontrar a los ejemplares jóvenes y dispersantes, suelen ser terrenos más bien abiertos. Habitualmente los planes de conservación suelen restringirse a las zonas de cría que suelen coincidir con paisajes más vistosos (montañas, sierras...) pero si la amenaza que compromete a la viabilidad de la población se encuentra en los territorios que ocupan los pájaros jóvenes puede que quede fuera de las acciones conservadoras y la población flotante se vea mermada consecuencia de ello y como hemos detallado antes, a veces la población flotante supera en número a la población reproductora.

Por tanto, es de importancia capital conocer bien las poblaciones flotantes de las aves rapaces porque puede que el enfoque de los planes de conservación no sea el adecuado. En los jóvenes está el futuro de la población.

lunes, 3 de febrero de 2014

Una buena recuperación poblacional del águila imperial ibérica.

Hace poco el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente daba a conocer una buena noticia para el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) y es que de las 132 parejas censadas en el año 1999, año en el que comenzaron los censos anuales para esta especie, se han triplicado las parejas reproductoras, contando en 2013 con un mínimo de 407 parejas reproductoras en toda la península iberica.

Esta cifra corresponde a 396 parejas censadas en España y otras 11 en Portugal. Castilla - La Mancha es la comunidad autónoma que alberga un mayor número de parejas con al menos 150 parejas y los censos indican que el águila imperial está colonizando nuevas áreas de distribución en provincias como Zamora, Cádiz o Guadalajara. 

Uno de los objetivos de la Estrategia de Conservación del Águila Imperial Ibérica indicados en 2001 fue la intención de alcanzar las 500 parejas reproductoras y a tenor de los resultados reflejados en los últimos censos de esta rapaz, es un objetivo que está próximo a conseguirse. Esperamos que pronto se alcance.

Águila imperial ibérica con un conejo capturado.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

Desde este blog quería desearos una feliz noche y una feliz navidad. Cuidado con los atracones, es mejor que compartáis como hacen los amigos de la foto.


lunes, 16 de diciembre de 2013

Un águila moteada se deja ver por Cataluña.

En los últimos días se ha podido observar un ejemplar de águila moteada (Aquila clanga) en el entorno del Delta del Llobregat. Se trata de un ave que llega en contadas ocasiones a la península ibérica puesto que sus zonas de invernada más cercanas quedan en Francia. Eventualmente algún individuo elige España como lugar de invernada, es, por tanto, una buena oportunidad para poder disfrutar de un ave rapaz muy poco habitual en nuestro país.


lunes, 9 de diciembre de 2013

Los cárabos prefieren morir antes de ceder su territorio.

Hace unos días se publicaban los resultados de este estudio llevado a cabo en Doñana, está es la noticia donde se explican las interesantes conclusiones:

A pesar de que los búhos reales cazan cárabos y ambas rapaces nocturnas compiten por el alimento, estas aves suelen convivir. Un estudio, en el que participa la Estación Biológica de Doñana, ha revelado uno de los mecanismos desarrollados por los cárabos para disminuir el riesgo de que los búhos reales los detecten: mitigar su canto cuando escuchan el de su depredador.
En la investigación, realizada en el Parque Nacional de Doñana y cuyos resultados se han publicado recientemente en el Journal of Avian Biology, han colaborado también expertos de la Universidad de Évora (Portugal) y la Agencia de Patrimonio Natural de Escocia (Reino Unido).
Es el primer trabajo en confirmar que los cárabos comunes interpretan el canto de los búhos reales para evaluar el riesgo que corren.
El trabajo es el primero en confirmar la hipótesis de que los cárabos comunes (Strix aluco) son capaces de interpretar los sonidos que emiten los búhos reales (Bubo bubo) para determinar su localización y así evaluar el riesgo que corren.
 “Los cárabos responden reduciendo sus cantos para no ser detectados con tanta facilidad y así disminuir la probabilidad de ser cazados”, explica a SINC Rui Lourenço, uno de los autores del estudio e investigador de la Estación Biológica de Doñana.
Por otro lado, esta reacción no se da cuando el número de cárabos machos es muy alto, ya que su comportamiento territorial ­–utilizan los sonidos para identificar a los intrusos­– es tan importante para la especie que lo antepone a cualquier amenaza de depredación, a pesar de los previsibles costes letales.
El riesgo de que un depredador se encuentre cerca lleva al cárabo a elegir un hábitat u otro, esto influye en el tamaño de su población y en el éxito de sus cacerías. Es por esto que en un primer momento tienden a evitar los lugares ocupados por los búhos reales.
Sin embargo, a veces ambas especies deben cohabitar, ya que los territorios elegidos por el depredador son ricos en pequeños mamíferos y aves, que también constituyen la fuente de alimento principal de su presa.
Esta relación que comparten las dos rapaces es lo que en ecología se denomina depredación intragremio; “la  que se produce entre especies competidoras”, aclara Lourenço.
Los investigadores establecieron un área de estudio en la que fijaron 29 localizaciones donde se había confirmado la presencia de las aves.
Entre marzo y abril de 2008, y septiembre de ese año y marzo de 2009, se completaron 166 sesiones de escucha visitando cada uno de los 29 sitios entre cuatro y siete veces. Durante este tiempo, se registraron los cantos producidos entre media hora antes de la puesta de sol y 90 minutos después.
Su comportamiento territorial es tan importante para la especie que lo antepone a cualquier amenaza de depredación, a pesar de los previsibles costes.
“Es importante el contexto nocturno de estas interacciones, ya que estas rapaces utilizan mucho el sonido para detectar sus presas y en este caso verificamos que también lo usan para detectar los depredadores y evaluar el riesgo”, señala el investigador.
Los resultados se explican debido a que los búhos reales emiten más sonidos durante la primera media hora en ausencia de luz y los cárabos lo hacen más tarde, por lo que tienen tiempo de detectar a sus depredadores, evaluar su posición y modular posteriormente su canto.
Se encontró que la respuesta se producía inmediatamente después de escuchar a los búhos y, sin embargo, desaparecía con el tiempo.
Aunque ya existen algunos trabajos sobre este tipo de comportamiento en pequeños pájaros diurnos, se han tratado pocos estudios de este fenómeno en rapaces nocturnas.
“Hasta el 2000 los investigadores no eran tan conscientes de que también los depredadores como las aves rapaces y los mamíferos carnívoros están afectados por el riesgo de depredación”, concluye Lourenço.
Tomado de: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-carabos-prefieren-morir-antes-de-ceder-su-territorio


miércoles, 4 de diciembre de 2013

¿Un buen futuro para el águila perdicera?

Pues según un modelo que han desarrollado investigadores de la Fundación Migres y la Universidad de Málaga, parece que todo índica a que así será y que esta mejoría vendrá propiciada por el cambio climático. Una especie puede tener cuatro tipos de respuesta ante un cambio en el clima de su medio:

- Pueden alterar las fechas y las rutas de sus migraciones. Como por ejemplo las cigüeñas (Ciconia ciconia) que en muchos casos ya ni emprenden el camino migratorio o muchas especies migratorias que en vez de atravesar el desierto del Sahara, toman una ruta alternativa siguiendo la costa atlántica africana hasta sus cuarteles invernales cercanos al Sahel.
- Pueden seleccionar zonas de invernada diferentes. Un ejemplo claro son las gaviotas sombrías (Larus fuscus) que cada vez invernan en mayor número en humedales del interior como por ejemplo los embalses madrileños.
- Pueden sufrir cambios en su abundancia local. Las tórtolas turcas (Streptopelia decaocto) han desarrollado una explosión demográfica tremenda en los últimos años y en parte se piensa que es debido a la mayor bonanza climática, además de que es una especie que se adapta mejor en la relación antrópica que la tórtola europea (Streptopelia turtur).
- Pueden modificar sus áreas de distribución. Como parece que va a ser el caso del águila perdicera (Aquila fasciatus).

Adulto de águila azor perdicera, especie que se verá favorecida por el cambio climático.
Hay estudios que indican que las aves, paradójicamente por la gran capacidad de movilidad que les concede el vuelo, tardan más en reaccionar a cambios climáticos que por ejemplo insectos como las mariposas, las cuales desplazan sus poblaciones más rápidamente buscando su óptimo climático. Esto quiere decir que si, debido al cambio climático, las condiciones de temperatura adecuadas para una especie de mariposa se desplazan hacia el norte, las poblaciones de esa mariposa se desplazarán hacia el norte para buscar ese rango óptimo y el tiempo que les lleva alcanzarlo es menor que en el caso de las aves. La razón de este retraso en las aves puede ser debido a su querencia por los lugares donde anidan. En el caso de las rapaces, es un hecho que muchas de ellas construyen sus nidos en la misma zona donde nacieron, por tanto, ese desplazamiento de las poblaciones se hace más lento, pero se acaba produciendo.

Por eso cada vez nos visitan más especies africanas, como por ejemplo el ratonero moro (Buteo rufinus) que incluso ha criado en la península ibérica ya o el águila volatinera (Terathopius ecaudatus) que fue avistada por primera vez en España el 5 de Abril de 2012. Esta última cita se puede rememorar aquí. Y según este modelo parece que el águila perdicera sufrirá un proceso similar.

El modelo predice que el clima en España se hará más cálido y menos húmedo, es decir, aumentarán las temperaturas y disminuirán las precipitaciones, lo cual favorecerá que el águila perdicera se expanda hacia el norte de la península porque habrá muchos más territorios con condiciones idóneas para albergar poblaciones de esta rapaz. De confirmarse, es una buena previsión para una rapaz que cuenta con sus poblaciones más abundantes en este mismo país, ya que España contiene al 80% de la población europea con unas 750 parejas.

Modelo climático que indica los territorios de condiciones adecuadas para el águila perdicera.
Si se concreta esta expansión del águila perdicera por el territorio nacional habría que replantearse las estrategias de conservación de la especie debido a que los nuevos territorios quedarían, en gran parte, fuera de las zonas actualmente protegidas y donde habita este ave. La ventaja es que con el modelo se podrán ir analizando las nuevas zonas que merezcan la pena ser protegidas, es decir, puede ser una útil herramienta para la conservación.

Pero, ¿en realidad es una buena noticia? Pues a priori parece que el águila perdicera va a verse beneficiada por el cambio climático, pero el modelo no augura un buen futuro a otras especies, como por ejemplo el urogallo cantábrico. También habrá que ser tenido en cuenta para su conservación.